Neuromarketing

Neuromarketing para todos con Apublicar

¿Cómo usar el neuromarketing? Estamos rodeados de técnicas basadas en el neuromarketing: ¿lo sabías?

Lo primero es definir de forma básica el término: ” Neuromarketing es el uso de las neurociencias con la finalidad de facilitar y mejorar la creación, la comunicación y el intercambio de acciones, servicios y productos de valor entre grupos e individuos que necesitan y desean satisfacer sus necesidades mediante estos intercambios”.

El neuromarketing es usar la neurociencia y su conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro aplicado al marketing. Así se consigue contactar con el público objetivo en una campaña de marketing, porque sabes como llegar a él para fijar un recuerdo, llegar a top of mind , crear una necesidad…¿te imaginas ser la primera marca que acude a la mente de la gente que piense en tu producto o profesión? A mi me da un “subidón” solo de pensarlo.

¿Qué analiza el neuromarketing?

De forma sencilla, podemos decir que se analiza el comportamiento del público objetivo. Se estudia el proceso mental del usuario al que va dirigido la campaña de marketing. Creo que ha llegado el momento de aclararte que no es fácil disponer de los recursos necesarios para poder implantar estos estudios y profesionales en una empresa. No todos somos Coca-Cola, pero el resto de los mortales podemos conocer los estudios ya realizados y de comprobada eficacia.

Entre otros parámetros se analizan las reacciones de los individuos frente a:

  1. Percepción visual.
  2. Percepción auditiva.
  3. Percepción de olores.
  4. Percepción de sabores.
  5. Tacto.

¿Qué se persigue con el neuromarketing?

  1. Conocer los procesos mentales.
  2. Conocer las reacciones frente a los estímulos que percibimos gracias a nuestros sentidos.
  3. Y ahora el plato fuerte: emociones ¿Es el pensamiento el que te lleva a la emoción? ¿Será la emoción la que mueve al pensamiento hacia un determinado punto?
  4. Motivación y como nos afecta en los procesos mentales y la toma de decisiones.

En los grupos de estudio se analizan los datos obtenidos para intentar conocer y predecir el comportamiento. Se pretende conocer como funcionan los procesos mentales en la toma de decisiones y como puede afectar un estímulo externo.

¿Cómo se usa el neuromarketing? Veamos algunos ejemplos.

  1. Colorla elección del color de un producto, una campaña o un logo es fundamental y gracias al neuromarketing podemos conocer las reacciones que los colores provocan en nuestro cerebro. En este caso no podemos olvidar el factor cultural; en algunas culturas un color tiene un significado específico y puede afectar a la marca. El blanco pude ser un color asociado al luto y al duelo o a la limpieza y pureza. No es casualidad que muchas empresas relacionadas con la salud y el medio ambiente elijan el verde como color corporativo ¿no te habías fijado?
  2. Ubicación del contenido y objetos: Gracias al neuromarketing sabemos dónde colocar los objetos que queremos destacar: conocemos los puntos que primero se ven en una lectura rápida, y el punto al que el cerebro destina menor atención. En los supermercados las rutas están calculadas, la altura de la vista es el lugar más caro de la estantería, los productos de primera necesidad están al final del recorrido, se cambian de ubicación los productos para obligarte a ver otros nuevos… nada es azar.
  3. Forma: Aquí no se escapa la forma del envase, ni se deja que el logo sea muy agresivo con demasiados picos, a menos que tengamos en mente alguna simbología específica y reconocible por el público objetivo. Como norma general las formas redondeadas resultan más amables, integradoras y cercanas a nuestro cerebro.
  4. Olores: ¿Crees que es casualidad que el horno del supermercado esté en la zona central? No, es para que el olor abarque el mayor rango de acción posible, embargando nuestros sentidos, activando nuestras papilas gustativas, ¡y a ver quien se resiste a comprar pan! El aroma del pan recién hecho nos despierta el apetito y nos trae recuerdos gratos de otras comidas.
  5. Música y luces: En las grandes superficies y tiendas es habitual encontrar música acorde con los gustos del público objetivo. También es habitual encontrar luces artificiales y con ambos recursos se persigue crear una ambiente cómodo y acorde a la acción que deseamos provocar. En rebajas que se pretende una compra rápida e impulsiva, la música será más acelerada. Sin el factor sol conseguimos que el público pierda la noción del tiempo y se centre solo en la compra, con lo que es probable que compre más.
  6. Números: los precios acabados en ..,99 dan una sensación diferente a un número redondo, percibimos como un precio más barato o mejor calculado uno con decimales que uno con números completos.
  7. Orden y desorden: Cuando queremos que el usuario entienda que está frente a un producto de calidad, exclusivo, único… veremos un orden impoluto y una presencia casi etérea de los productos en sus estantes. En cambio cuando lo que queremos es fomentar la venta de un producto de saldo aparecen amontonados y desordenados, el cliente en su búsqueda de tesoros ha encontrado ese producto a un precio de ganga, ese producto concreto que es justamente el que yo necesitaba vender, sí ese precisamente,  porque es el que más beneficios me deja. Gracias al neuromarketing puedes conseguir hasta cierto punto, guiar la acción de tu público objetivo.

Hay más ejemplos pero con estos básicos creo que queda claro que el neuromarketing está presente en tu día a día, y que es posible integrarlo con tu campaña de marketing para optimizar el rendimiento. Me da igual que quieras lanzar un nuevo libro o que vendas sombreros exclusivos, este recurso sirve para publicar (por si no te has fijado, publicar es hacer público algo) con un plan asociado.

Una vez más antes de publicar, revisa los recursos de Apublicar.

 

Asunción Sánchez Monclova

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