La huella carmesí trae la violencia de género a la editorial Apublicar

Aterrizamos hoy en el blog de la editorial con una autora que acaba de publicar su tercer título “La Huela Carmesí”, anteriormente entrevistamos a Loly López Guerrero con motivo de su anterior publicación en nuestra editorial y la acribillamos a preguntas personales y profesionales. Ahora hemos tenido un poco de consideración y solo hemos preguntado por su obra, pero para todo aquel que quiera conocer mejor a Loly te dejamos el enlace a nuestro blog.

En Apublicar tenemos claro que tras cada obra hay un autor, una vida, una experiencia, un dolor, una alegría, una capacidad única e irrepetible que produce una obra única e irrepetible; por eso nos centramos tanto en la vida de los autores como en sus obras.

Ahora sí vamos a conocer la experiencia de Loly López Guerrero, esa experiencia que junto con su proceso creativo  le llevó a crear esta y no otra obra “La Huella Carmesí”

Si prefieres ver nuestra versión grabada de la entrevista la tienes disponible en nuestro canal de Youtube:

 

 

 

Preguntas de la entrevista:

 

  • Si tuvieras que hablar a alguien de tu novela “La Huella Carmesí” ¿Qué le dirías?

Que cuando lea la novela piense que la mayor parte de lo que cuento es real y que son muchas las personas que me han contado su historia para que yo la publicara.

 

 

  • ¿Por qué se ha publicado tu obra precisamente ahora?, me consta que llevaba años escrita.

Se lo prometí a una de las personas que más cosas me ha contado sobre su vida. Siempre me decía que esperara que ella se muriera para que su familia supiera todo lo que había sufrido

  • Los tres pilares básicos con los que definiría tu obra son: matrimonio, bebes robados y un añadido marco esotérico que revela sin mostrar un mundo de posibilidades alternativas. Sorprendentemente con un panorama tan serio y contundente has sido capaz de encajar puntos de humor que hablan de nuestras tradiciones y dan un valor añadido a la obra. ¿Cómo se te ocurrió enlazar una trama de esta envergadura?

Toda obra literaria debe mostrar en su historia lo contrapuesto de la vida, momentos de crudeza y momentos cómicos. De este modo se ofrece a la persona que lee, un equilibrio de emociones durante el ejercicio de la lectura. Necesitamos encontrar en la novela un área de descanso emocional y ese toque se lo dan las historias del Velatorio. Al principio pensé en poner un par de historias solamente. Cuando he dado a leer mi novela, siempre me decían que pusiera más historias en esa parte, por eso he añadido más de las que yo pensaba. Y creo que como área de descanso emocional funciona muy bien. (Cante)

  • Loly, en tu obra aparece un plato fuerte que es la violencia de género. ¿Qué te ha llevado a hacer de ese tema el eje de tu obra?

Siendo un grave problema diagnosticado desde hace décadas,  me preocupa que la sociedad no se manifieste más cuando hay una víctima del machismo. Cada semana vemos en las noticias que siguen matando a sus parejas, a sus hijos e hijas. Lo que me parece más grave y me temo, es que la ciudadanía se ha acostumbrado a oír y a normalizar estos asesinatos como otra noticia más.

  • ¿Qué te gustaría destacar de tu obra?

El problema de bebes robados. Hay muchas familias que en realidad ellas no tenían constancia de que ese niño o niña que le entregaban se lo habían robado a su madre y a su padre. Pensaban que era verdad la historia que la monja o el doctor le habían contado. Que la madre era una joven de pueblo que se había quedado embarazada y que no podía volver a su pueblo con un bebé y por eso lo iba a entregar en la casa cuna. El dinero que le pedían era para sufragar los gastos de la pensión donde ella había estado escondida durante el embarazo y los gastos de la clínica. Nunca pensaron que fuera un robo. Las familias adoptivas también fueron víctimas de esas personas.

  • Ser mujer y escritora te convierte en uno de los objetivos a cumplir con la editorial: visibilizar el trabajo de la mujer en el entorno cultural local. Este objetivo se ha convertido en una maravilla gracias a tu obra y tu persona. Pero dejando al lado nuestra complicidad. ¿Qué piensas que le falta aún por hacer a la mujer?

Como dije anteriormente, a la sociedad en general le falta hacer mucho todavía en sensibilización. Para que las mujeres, nos queramos más a nosotras mismas, y confiemos que dentro tenemos un gran potencial. Muchas no se atreven a hablar de él. A nuestra Agrupación Literaria María Muñoz Crespillo vienen personas que les gusta escribir poesías, pero lo que más miedo les da es leer lo que escriben. Que las demás personas conozcan sus sentimientos. Por eso, personas que escriben poemas nunca hablan de ellos. Hemos estado siempre tan dedicadas a la familia que la mayoría de las mujeres son incapaces de hacer valer el derecho a pensar un poco en si mismas. Así que las animo a que saquen lo mejor de ellas, a que aprendan a soñar, a que sigan alimentando sus ilusiones y que las compartan.

  • Por último. ¿Por qué tu obra se llama la Huella Carmesí?

¿Por qué mi obra se llama la Huella Carmesí? Eso vamos a dejar que lo descubran las personas qué lean La Huella Carmesí. Ya me diréis ustedes si lo habéis averiguado.

 

Ya solo te falta comprar la obra para disfrutar de una buena lectura que te hará entender la cruda realidad y desde cuando está presente en nuestra sociedad. Si quieres te llevamos a casa “La Huella Carmesí”

 

 

 

 

 

¿Cómo elijo al ilustrador o ilustradora perfecto para mi obra?

¿Cómo saber qué ilustrador es el adecuado para mi libro?

Enrique Carlos Martín ilustrador con varios libros publicados en su haber, ha accedido a hacer este artículo para los seguidores del blog de Apublicar. Le he pedido un par de cosas aparentemente sencillas, pero que son la causa de muchos quebraderos de cabeza. La ilustración no es sólo para una novela gráfica o un libro infantil, la ilustración tiene muchas más posibilidades que a veces no se aprovechan por desconocimiento.

Ahora entrando en faena quiero mostrar la experiencia y opinión de  Enrique Carlos ¿Qué consejo darías a los escritores acerca de la ilustración?

 

Enrique Carlos Martín, Ilustrador y escriitor

Enrique Carlos Martín, Ilustrador y escriitor

Yo llevo muchos años ilustrando. Es lo que tiene ser ilustrador. Pero hete aquí que también escribo. Cosas de la vida.

Y tú me dirás, “¿pues entonces, para qué te vas a preguntar esto? Te ilustras tú y punto, ¿no?”.

Y yo te respondo, como si me apellidara Ozores, “¡no hija, no!”

Bueno, sí.

Pero no.

A ver, no se me amontonen, que lo explico.

Hasta ahora me he ilustrado yo mis libros a mí mismo, mismamente. Cierto. Pero me he planteado más de una vez buscar ilustrador.

Como ilustrador, tengo unos registros concretos. Puedo, a base de profesión, intentar emular otros, pero nunca darán el mismo resultado.

Por mucho que yo quiera, no me saldrá ni a tiros la personalísima visión realista de Abel Ippólito, o la elegancia gráfica de José Luis Ágreda. No podría ni por asomo conseguir el hiperrealismo de Albo López ni la pintura emocional de Patricia Metola.

Abel Ippólito agita tus emociones con su visión personal de la vida real.

Abel Ippólito agita tus emociones con su visión personal de la vida real.

José Luis Ágreda o cómo plasmar cualquier cosa con clase y distinción.

José Luis Ágreda o cómo plasmar cualquier cosa con clase y distinción.

Albo López va más allá de la cámara fotográfica con un bolígrafo.

Albo López va más allá de la cámara fotográfica con un bolígrafo.

Patricia Metola y su pellizco emocional.

Patricia Metola y su pellizco emocional.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi trabajo, pulido a lo largo de años de encargos y horas de divertimento personal (todo hay que decirlo), me ha llevado a conformar un estilo, un abanico gráfico y un lenguaje personal del que difícilmente puedo salir. O mejor dicho, puedo franquear sus fronteras, pero siempre se notará que soy extranjero en esa nueva tierra.

Y entonces voy, y escribo algo que no se encuentra en ese círculo que manejo como ilustrador.

Pero… ¿cómo sé que mi dibujo no es el adecuado para mi texto?

Ven. Demos un paso atrás para contemplar el asunto. Cuidado, no me pises.

Hay obras con trasfondo realista y crudo, para adultos, que se han dibujado con ilustraciones que valdrían para un público infantil, y funciona.  Por poner un ejemplo, ahí está: “Maus” de Art Spiegelman, premio Pulitzer en 1992.

No hay que acudir a un estilo realista y barroco para tratar conceptos filosóficos o escritos clásicos, como demuestra, por ejemplo, el gran Max, capaz de simplificar de manera envidiable.

Podemos encontrar humor en dibujos para obras literarias que se podrían calificar como “serias”, como el que trasmite el inefable Carlos Nine.

Son ratoncitos y gatitos. Pero Art Spiegelman no te cuenta un cuento.

Son ratoncitos y gatitos. Pero Art Spiegelman no te cuenta un cuento.

Max navega entre lo poético y lo perturbador.

Max navega entre lo poético y lo perturbador.

El inefable Carlos Nine a los pinceles.

El inefable Carlos Nine a los pinceles.

 

 

 

 

 

 

 

 

No parece haber nada que limite la ilustración para cualquier obra escrita, sea para el público que sea (infantil, juvenil o adulto) ni al género que se circunscriba (noir, cifi, terror, histórico, romántico…). Podemos encontrarnos ejemplos extraordinarios a patadas, aunque recomiendo que se haga de forma más civilizada.

Colores brillantes para textos oscuros, geometrías para explicar las emociones, manchas pictóricas para obras de no ficción…

Y después de todo esto, ya sé lo que pensarás: “¡vale, tío, vaya brasa me estás dando! ¡Todo para decirme cómo saber si encaja o no el dibujito de marras!”

Vale, pues tú, fuera de esta lectura.

Tú, la que no protestas, quédate que eres un encanto.

¿Entonces? ¿Si “todo vale”, qué criterio podemos seguir para decir que tal ilustración no encaja con tal texto? (es lo mismo que ha dicho el expulsado, solo que con educación).

Tenemos varios aspectos que podemos plantearnos. Te cuento un par.

Por un lado, el público lector al que queremos llegar.

Si bien es cierto que se hace de todo y no se puede hablar de limitaciones para la ilustración, también es cierto que podría ser que a tu posible público no le atraiga determinadas trasgresiones.

O al contrario.

Ahí lo dejo.

De momento.

Porque, por otro lado, está lo que aporta la ilustración al texto.

Una ilustración puede acompañar al texto sintonizando con su estilo, forma y fondo. Será algo así como una ayuda visual. Sitúa, amplía, comenta gráficamente. Un agradable colega de viaje.

También, puede provocar una ruptura. Un cambio de sentido del camino que toma el texto. Es una visión personal del artista ilustrador sobre los conceptos que maneja la obra escrita, que da al libro una nueva dimensión. Plantea preguntas, obliga a otros puntos de vista. Aporta a otro nivel.

En casos puntuales podemos encontrarnos, incluso, que el texto sin la ilustración no se podría comprender. Y al contrario. Aquí letra y dibujo forman partes forzosamente complementarias en la obra. Los artistas (escritor e ilustrador) no sólo trabajan al mismo nivel, sino que completan la obra de forma indefectible.

¿Mi recomendación para decidirte por un ilustrador o tipo de ilustración para tu libro?: busca ejemplos de ilustraciones que te atraigan (por ejemplo en librerías, bibliotecas o encomiéndate a San Internet), dale vueltas a estas reflexiones, piensa qué querría ver tu público lector y qué te gustaría a ti que aportara la ilustración al texto. Y charla sobre ello con los ilustradores que contactes. Que no muerden, mujer (la mayoría).

Aunque para esta incógnita siempre tendrás una brújula a mano, que yo te animo a seguir si te atreves.

Escucha lo que te dice tu corazón.

(nota: sí, es una frase de uno de los personajes de la peli de los Coen, “Muerte entre las flores”, me he dado cuenta después. Pero me ha quedado mono, así que no la quito).

Si te apetece saber más del tema, échale un ojo con el resto del cuerpo incluido a este artículo. Espero que te sirva. ^___^

https://enriquecarlosautor.com/claves-para-encargar-ilustraciones/

Y si ya sabes qué ilustrador es adecuado para tu libro, y te apetece contármelo, no te cortes. Así hacemos comunidad. ^__^

Enrique Carlos Martín (ilustrador y escritor)

Libros publicados en 2014

Los libros hablan con Apublicar:

¿Quieres conocer los datos de los libros publicados en 2014?

 

Los datos hablan por sí mismos y si eres escritor, con las estadísticas de 2014 podrás comprobar que cada año se editan en España una gran cantidad de obras.

Aunque resulte un poco frío hablar de  datos económicos asociados a la creatividad, lo cierto es que los ingresos nunca vienen mal  y poder ganarse la vida, haciendo lo que de verdad nos apasiona, suena bastante bien.

De cualquier forma no te dejes engañar, porque en estos datos de edición, debes tener en cuenta algunos otros que veremos más adelante.

Por ejemplo:

  • ¿Cuantas de las obras publicadas en España son autoeditadas?
  • ¿Qué número de obras se publican sin ISBN?…..

Si eres escritor te puedo asegurar, que no te vendrá nada mal, tener algunos conocimientos contables, legales y empresariales. Puede ser que tengas que apostar por tu propio caballo, si quieres que tu obra sea publicada. Aunque bien pensado, no creo que puedas hacer mejor inversión, siempre tendrás la recompensar de ver tu obra publicada y saber que has hecho todo lo posible por hacerte un hueco en el mercado. Además existe el dato de los derechos de autor, que no tendrás que ceder a ninguna editorial si decides autopublicar, es otra ventaja muy importante si tu obra triunfa y resulta un éxito de ventas.

 

Asunción Sánchez Monclova